Un Tribunal de Sentencia absolvió por unanimidad a Guillermo Federico Taboada Meza, al concluir que actuó en legítima defensa cuando golpeó en el rostro a Derlis Aguayo, quien cayó al suelo y posteriormente falleció. Los jueces consideraron que el acusado reaccionó ante una agresión inminente y que no estaba obligado a esperar el primer golpe ni a huir para evitar el enfrentamiento.

El colegiado, integrado por los jueces Juan Vicente Fretes, Eduardo Velázquez y Héctor Fabián Escobar, analizó las circunstancias que precedieron al hecho y determinó que Taboada había sido perseguido por otro vehículo durante un trayecto, cuyos ocupantes le reclamaron por un percance de tránsito. Posteriormente, dos hombres descendieron del rodado y se acercaron al acusado, hasta que Aguayo se abalanzó sobre él.

Para fundamentar la decisión, los magistrados tuvieron en cuenta los testimonios de personas que presenciaron el episodio y las imágenes de video examinadas durante el juicio. Según la sentencia, la secuencia de los acontecimientos generó una situación amenazante para la integridad física del acusado y justificó su reacción defensiva.

Los jueces también rechazaron el argumento de que Taboada debía haber escapado o utilizado una alternativa menos contundente, como un empujón. Consideraron que no podía exigírsele que esperara recibir una agresión física para defenderse y que, dadas las circunstancias, no estaba garantizado que pudiera huir sin exponerse a un ataque.

Otro aspecto analizado fue el fallecimiento de Aguayo tras recibir el golpe. El tribunal sostuvo que la conducta debía evaluarse según las circunstancias existentes en el momento de la reacción y no únicamente por el desenlace fatal. Concluyó que el acusado buscó detener la agresión y que su actuación cumplió con los requisitos legales de la legítima defensa.

La absolución se fundamentó en el artículo 19 del Código Penal, que contempla esta causa de justificación. Al considerar que la conducta no era antijurídica, los magistrados determinaron que no correspondía imponer una sanción penal. La defensa de Taboada estuvo a cargo de los abogados Guillermo Duarte Cacavelos y Juan Pablo Mendoza.