La Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) calificó al 2026 como un año difícil y cambiante para las empresas constructoras, debido a los atrasos en los pagos del Estado y al costo financiero que debieron asumir para mantener las obras en ejecución.

Su presidente, Paul Sarubbi, reconoció que la deuda estatal con las empresas viales disminuyó de USD 250 millones a unos USD 130 millones al cierre del tercer trimestre, aunque advirtió que el saldo pendiente y los intereses acumulados siguen presionando las finanzas del sector.

El retraso en los desembolsos obligó a las constructoras a recurrir a créditos bancarios para cubrir sus gastos y evitar la paralización de los trabajos. La situación también afectó a pequeños y medianos proveedores de materiales, maquinarias y servicios que dependen del movimiento de la obra pública. Por eso, el gremio considera fundamental que el Gobierno cumpla con un calendario de pagos claro, que permita a las empresas organizar sus compromisos y mantener la actividad.

De cara al 2027, Cavialpa anunció que buscará incidir en el debate del Presupuesto General de la Nación para lograr una distribución de recursos acorde con las necesidades de infraestructura y los proyectos en ejecución. El sector reclama previsibilidad financiera para evitar que se acumulen nuevas deudas y garantizar la continuidad de las obras.

El planteamiento será uno de los temas del Foro Cavialpa 2026, realizado bajo el lema “Infraestructura que transforma vidas”. El gremio busca instalar la necesidad de sostener la inversión pública y ampliar las alternativas de financiamiento privado para reducir el déficit de infraestructura del país.