La sostenida caída del dólar genera preocupación entre los sectores productivos y empresariales, que advierten sobre las dificultades para mantener la rentabilidad de sus actividades y cumplir con sus compromisos financieros. Ante este escenario, solicitaron una reunión con el Equipo Económico Nacional para analizar la situación cambiaria y buscar alternativas que permitan reducir sus efectos sobre la economía.
El reclamo fue formalizado mediante una nota dirigida al ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, con fecha del 15 de octubre. En el documento, las empresas plantean la necesidad de abrir un espacio de diálogo para evaluar la evolución del tipo de cambio y sus consecuencias sobre las actividades económicas.
La preocupación se centra en la diferencia entre los ingresos y los gastos. Las empresas que exportan cobran en dólares, pero deben cubrir salarios, servicios, insumos y otros costos en guaraníes. Cuando la moneda estadounidense pierde valor frente a la nacional, reciben menos dinero al convertir sus ventas, aunque sus obligaciones locales no bajen en la misma proporción.
El efecto alcanza a productores agrícolas, industrias exportadoras, empresas maquiladoras y servicios vinculados al transporte terrestre y fluvial, además de las operaciones portuarias. La menor cotización reduce los márgenes de rentabilidad y dificulta sostener la competitividad de los productos paraguayos frente a los de otros mercados.
Ante este escenario, el sector empresarial propone compartir información actualizada sobre la situación de las cadenas productivas y analizar medidas coordinadas con el Gobierno para amortiguar el impacto. La preocupación no se limita a los resultados inmediatos, sino que también alcanza las decisiones de inversión y la continuidad de actividades que dependen de las exportaciones.
Los representantes esperan que el Equipo Económico convoque a la reunión solicitada para evaluar alternativas frente a la coyuntura cambiaria. El objetivo es encontrar respuestas que permitan sostener la producción nacional y evitar que la caída del dólar siga presionando los ingresos de las empresas y su capacidad de operar.