El exministro de Obras Públicas Arnoldo Wiens rechazó la acusación presentada por el Ministerio Público en el caso Metrobús y defendió las decisiones que tomó durante su gestión para poner fin al contrato con la empresa Mota-Engil. La Fiscalía lo acusa por lesión de confianza y sostiene que las actuaciones adoptadas durante su administración ocasionaron un perjuicio patrimonial de G. 14.955 millones.

Wiens cuestionó el enfoque de la investigación y afirmó que la Fiscalía presenta una versión incompleta de lo ocurrido con el fallido proyecto de transporte. Su defensa sostiene que la terminación del contrato respondió a una situación que ya arrastraba graves problemas desde antes de su llegada al Ministerio de Obras Públicas y que las decisiones adoptadas buscaron poner fin a una obra que no avanzaba conforme a lo previsto.

El exministro también puso en duda que pueda atribuirse a su administración el perjuicio económico que ahora plantea el Ministerio Público. La Fiscalía sostiene que durante su gestión se realizaron pagos vinculados a trabajos y a la demolición de infraestructura relacionada con el proyecto, mientras que Wiens defiende que esas acciones formaron parte de las medidas adoptadas ante el incumplimiento contractual.

La acusación fiscal señala que el Estado terminó pagando por la demolición de estructuras que habían sido construidas dentro del proyecto y que el perjuicio no se limita al dinero desembolsado, sino también a que las obras previstas nunca llegaron a concretarse. El Ministerio Público pidió que Wiens sea sometido a juicio oral para determinar su eventual responsabilidad.

El caso Metrobús arrastra investigaciones desde hace varios años y alcanza también a otras exautoridades. La obra comenzó en 2016 y quedó paralizada tras una serie de conflictos contractuales y problemas de ejecución, hasta que el MOPC decidió poner fin al vínculo con Mota-Engil durante la administración de Wiens.

Ahora la causa entra en una nueva etapa con la acusación presentada por la Fiscalía. La Justicia deberá analizar los argumentos de ambas partes y determinar si existen elementos suficientes para llevar al exministro a juicio oral, mientras la defensa prepara nuevas acciones para cuestionar la acusación y la forma en que se desarrolló el proceso.