La mayoría de los gremios médicos se desmarcó del acuerdo alcanzado entre un grupo de especialistas y el Ministerio de Salud y ratificó que la huelga prevista para el 21 y 22 de setiembre continúa en pie. La secretaria general del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), Rossana González, cuestionó el documento firmado el jueves y sostuvo que los profesionales que participaron de esa negociación no representan a la mayoría del sector, pese a que el gremio está compuesto en un 98% por médicos especialistas y subespecialistas.

González calificó como una “novela turca” la situación generada luego de que un grupo de especialistas y subespecialistas retirara sus renuncias y anunciara que no se sumaría a la huelga. Según explicó, la decisión tomó por sorpresa a la dirigencia de Sinamed, que sostiene que la negociación debe mantenerse en una mesa común y con participación de todos los sectores, por lo que rechazó que un grupo minoritario pueda comprometer una medida de fuerza definida por el gremio.

El acuerdo fue firmado por médicos que habían presentado sus renuncias al Ministerio de Salud y establece que dejan sin efecto esas dimisiones, además de señalar expresamente que no se adherirán a la huelga convocada por Sinamed. La negociación contó con la participación de la ministra María Teresa Barán y de las senadoras Lilian Samaniego y Noelia Cabrera, situación que generó cuestionamientos entre los demás gremios, que consideran que esa vía de diálogo se desarrolló al margen de la representación sindical mayoritaria.

La molestia se suma al desacuerdo que ya existía en torno a la propuesta salarial del Gobierno. Salud planteó una recomposición de G. 1.500.000, distribuida en tres etapas de G. 500.000, pero únicamente para los médicos que actualmente ganan menos de G. 5 millones, mientras Sinamed exige que cualquier mejora alcance de manera equitativa a los profesionales y forme parte de una solución general al reclamo salarial. Ante esta propuesta, el gremio volvió a señalar que la huelga sigue vigente.

La discusión ocurre mientras Gobierno y representantes médicos intentan encontrar una salida al conflicto, pero las posiciones todavía permanecen alejadas. Sinamed ya había cuestionado propuestas anteriores por considerar que el esquema de escalafón podía generar diferencias entre vínculos y niveles, además de no contemplar un reajuste suficiente para los médicos generales y establecer mejoras consideradas insuficientes para especialistas y subespecialistas.

Con el rechazo de la mayoría de los gremios al acuerdo firmado con los especialistas, el Ejecutivo enfrenta ahora el desafío de evitar que las negociaciones paralelas terminen profundizando la división entre los profesionales. Sinamed sostiene que existe disposición para continuar conversando, pero mantiene la huelga como medida de presión mientras espera una propuesta que pueda llevar a consideración de sus afiliados antes de definir si finalmente se levanta la movilización.