El presidente Santiago Peña aseguró que mantiene una buena relación con el titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, en medio de las diferencias que se hicieron públicas dentro de Honor Colorado y que también involucran al vicepresidente Pedro Alliana. El mandatario negó que exista un quiebre con el líder del movimiento y sostuvo que las discrepancias políticas no deben confundirse con una ruptura.
Las declaraciones de Peña se producen en un escenario de creciente tensión dentro de Honor Colorado, luego de que un grupo de senadores cercanos a Cartes impulsara un pedido de informe al Banco Central del Paraguay (BCP) sobre operaciones de ueno bank, entidad vinculada empresarialmente al entorno del presidente. Peña sostuvo que las consultas deben ser respondidas por las instituciones correspondientes y rechazó que el episodio sea utilizado para instalar una división dentro del oficialismo.
En paralelo, Pedro Alliana mantiene su candidatura presidencial para las elecciones de 2028, aunque tomó distancia de la definición anticipada de su compañero de fórmula. El vicepresidente había comunicado que será él quien elija al candidato a la Vicepresidencia después de las elecciones municipales del 4 de octubre, postura que contradice el anuncio realizado posteriormente por Cartes, quien presentó al ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, como su opción para integrar la chapa.
Alliana ratificó que no dará a conocer todavía el nombre de su eventual compañero de fórmula y señaló que actualmente la prioridad debe estar puesta en las elecciones municipales, además de otros temas de la agenda nacional. Al mismo tiempo, confirmó que mantiene firme su postulación presidencial dentro de Honor Colorado.
La definición de la dupla presidencial abrió un nuevo foco de discusión interna en el movimiento, debido a que Cartes anunció a Baruja antes de que concluyera el proceso municipal, mientras Alliana sostiene que la decisión debe quedar para después de esos comicios. El vicepresidente cuestionó además la falta de diálogo dentro del movimiento y planteó que las decisiones deben surgir de acuerdos entre los distintos sectores.
La situación se profundizó el miércoles, cuando Alliana se reunió personalmente con Cartes y reconoció que actualmente existen diferencias dentro de Honor Colorado, aunque rechazó la posibilidad de una ruptura o de la creación de un nuevo movimiento. Según explicó, su reclamo apunta a que exista mayor diálogo y participación interna en la toma de decisiones.
En este contexto, Peña y Alliana también exhibieron una posición coordinada públicamente al reunirse con 15 gobernadores colorados, quienes expresaron su preocupación por la forma en que se manejó la definición de la chapa presidencial. El encuentro reflejó la existencia de distintas posiciones dentro de Honor Colorado, aunque sus protagonistas mantienen el discurso de preservar la unidad partidaria de cara a las elecciones municipales.