La calificadora internacional Moody’s mantuvo la calificación soberana de Paraguay en grado de inversión y la perspectiva estable, aunque advirtió que una eventual mejora de la nota dependerá de un fortalecimiento de la posición fiscal y de una reducción sostenida de las vulnerabilidades en las finanzas públicas.

En su evaluación, la agencia señaló que el deterioro de los indicadores fiscales registrado desde 2024 representa uno de los principales factores que limitan una mejora de la calificación del país. Entre los aspectos observados figuran los atrasos en los pagos a proveedores y contratistas, situación que, según Moody’s, refleja debilidades en la gestión de las finanzas públicas.

La firma considera que el Gobierno cuenta con capacidad para normalizar estos compromisos y estima que los atrasos internos podrían ser liquidados de forma gradual hasta 2028. No obstante, remarcó que será necesario avanzar en una mayor consolidación fiscal para fortalecer el perfil crediticio del país y generar margen frente a futuros desafíos económicos.

Pese a esas observaciones, Moody’s destacó que Paraguay mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos. Entre ellos mencionó las perspectivas de crecimiento económico cercanas al 4,5% para 2026, el dinamismo de la inversión pública y privada en infraestructura, así como el proceso de diversificación productiva, factores que continúan respaldando la calificación soberana y la perspectiva estable.