El precio internacional del petróleo volvió a presionar sobre el mercado paraguayo y ya se perfila una quinta suba de los combustibles en lo que va del año. El crudo Brent superó los US$ 107 por barril y el West Texas Intermediate pasó los US$ 101, mientras el aumento de las tensiones en Medio Oriente también elevó el valor de los derivados, con el heating oil por encima de los US$ 5 por galón, una referencia clave para el costo de reposición del diésel.

En el mercado local, el costo de reposición del gasoil ya ronda los G. 9.217 por litro, mientras los precios al consumidor se encuentran entre G. 8.290 y G. 8.490, según estimaciones del sector privado. Para cubrir el nuevo costo y los márgenes de la cadena, el precio podría acercarse a G. 10.200 por litro, aunque las estaciones todavía cuentan con existencias adquiridas a valores anteriores, lo que podría retrasar parte del ajuste.

El sector privado ya analiza un aumento escalonado para reducir el impacto sobre los consumidores. La estimación apunta a una suba de entre G. 600 y G. 800 por litro para el gasoil, mientras que las naftas podrían aumentar entre G. 450 y G. 550, lo que llevaría el diésel común de G. 8.690 a un rango de G. 9.290 a G. 9.490 y la nafta súper de G. 9.240 a entre G. 9.690 y G. 9.790.

Los emblemas privados incluso evalúan aplicar el reajuste sin esperar una decisión de Petropar, debido a que sus costos de reposición ya superan ampliamente los precios actuales. El movimiento vuelve a colocar a la petrolera estatal en el centro de la expectativa, ya que sus valores funcionan como referencia para el mercado y una eventual modificación podría acelerar los ajustes del resto de los operadores.

La presión llega después de aumentos acumulados importantes desde febrero. El diésel común del sector privado pasó de G. 6.250 a G. 8.690 por litro, una suba de 39%, mientras que en Petropar aumentó 32,6%, hasta G. 8.290. La nafta común acumula un incremento de 38,5% en los emblemas privados y de 34,7% en Petropar, en tanto la nafta súper subió 31,3% en el sector privado y 25,6% en la estatal.

Por ahora, Petropar no definió un nuevo ajuste y deberá evaluar cómo evolucionan los precios internacionales y el costo de reposición antes de tomar una decisión. El escenario, sin embargo, muestra que los derivados del petróleo enfrentan una nueva presión alcista y que el mercado paraguayo podría volver a trasladar parte de ese incremento al consumidor en las próximas semanas.