La senadora Yolanda Paredes cuestionó el traslado de Isaías Fretes desde la presidencia del Instituto de Previsión Social (IPS) al Ministerio de Salud y consideró preocupante que deje la previsional antes de completar las tareas que había asumido. Fretes estuvo al frente del IPS desde abril y ahora deberá encargarse de la crisis sanitaria, mientras Derlis León quedó como nuevo titular de la institución.

Paredes sostuvo que Fretes había llegado al IPS con el compromiso de mejorar la atención a los asegurados y resolver problemas relacionados con la provisión de medicamentos, por lo que consideró que su salida a mitad de camino genera dudas. La legisladora, sin embargo, reconoció que el nuevo ministro conoce de cerca la situación del sistema de salud y pidió que no utilice un discurso de buenas intenciones para ganar tiempo, ya que la crisis requiere decisiones inmediatas.

La senadora también expresó reparos sobre la designación de Derlis León en el IPS y cuestionó sus antecedentes por su vínculo con la administración de Jorge Brítez, actualmente imputado por presunta lesión de confianza. Paredes señaló que León formaba parte de ese equipo y que tenía responsabilidad sobre la provisión de medicamentos, por lo que consideró que su designación genera preocupación en medio de los cuestionamientos que arrastra la previsional.

Otro de los puntos que criticó fue la negociación paralela que habían mantenido María Teresa Barán, las senadoras Noelia Cabrera y Lilian Samaniego y un grupo de médicos, que terminó con un acuerdo de entendimiento sin participación de Sinamed. Paredes consideró que esa reunión dejó descolocada a la Comisión de Crisis instalada en el Senado y pidió al presidente del Congreso, Basilio Núñez, una hoja de ruta clara sobre cómo continuará el trabajo para buscar una salida al conflicto con los médicos.

Paredes también relacionó la salida de Barán con el mensaje que Horacio Cartes dirigió a Peña durante el aniversario de la ANR, cuando pidió priorizar la salud pública. A su criterio, la presión política se sumó al desgaste de la exministra, que había perdido capacidad de diálogo con los gremios médicos en plena crisis sanitaria.