La quinta suba de los combustibles en lo que va del año comenzó a llegar a los surtidores y más emblemas privados prevén reajustar sus precios durante esta semana. Puma Energy ya aumentó entre G. 300 y G. 600 por litro sus naftas y gasoíl común desde el sábado, mientras Compasa anunció nuevos valores y otros operadores también preparan ajustes ante el incremento de los costos internacionales.
La presión sobre los precios responde principalmente a la escalada del petróleo y sus derivados, impulsada por las tensiones en Medio Oriente. El Brent y el WTI volvieron a superar los US$ 100 por barril, mientras el heating oil, una de las referencias utilizadas para calcular el costo de reposición del diésel, también se mantuvo en niveles elevados, dificultando que las empresas sostengan los valores actuales por mucho tiempo.
Petropar, por ahora, mantiene sus precios y sigue analizando sus costos de reposición, el volumen disponible en sus tanques y el comportamiento de las ventas antes de tomar una decisión. El presidente de la estatal, William Wilka, explicó que el denominado efecto inventario todavía permite contener el impacto, ya que parte del combustible disponible fue adquirido cuando las cotizaciones internacionales eran más bajas.
Sin embargo, el costo de reposición ya se encuentra muy por encima de los precios vigentes. Según los datos proporcionados por Wilka, el valor internacional del diésel llegó en setiembre a unos US$ 1.230 por metro cúbico, frente a los US$ 610 de febrero, antes de la escalada del conflicto en Medio Oriente. El costo estimado de traer el producto hasta Paraguay ronda actualmente los G. 8.510 por litro, sin considerar todos los demás componentes que forman el precio final.
Los emblemas privados enfrentan una situación similar y ya comenzaron a trasladar parte de ese incremento al consumidor. Miguel Bazán, representante del sector, estimó que el costo de reposición del gasoíl ronda los G. 9.217 por litro y advirtió que, si se trasladara íntegramente el nuevo costo junto con los márgenes de comercialización, el precio final podría acercarse a G. 10.200. Para amortiguar el impacto, el sector analiza ajustes iniciales de entre G. 600 y G. 800 por litro para el gasoíl y de G. 450 a G. 550 para las naftas.
Copetrol y Shell figuran entre los grandes emblemas que todavía mantenían sus precios, aunque el sector prevé que varios operadores los reajusten durante esta semana. La presión ya comenzó a reflejarse en los valores del diésel, que antes de los últimos aumentos se ubicaban entre G. 8.290 y G. 8.490 por litro y pasaron a rangos de hasta G. 8.990 y G. 9.150 según la empresa.
El mercado llega a esta nueva etapa después de una seguidilla de aumentos acumulados desde marzo. El diésel común de Petropar pasó de G. 6.250 a G. 8.290 por litro, un incremento de 32,6%, mientras que en los emblemas privados llegó a G. 8.690, con una suba de 39%. Las naftas también registraron fuertes aumentos y la súper pasó de G. 7.040 a G. 8.840 en Petropar, mientras en el sector privado alcanzó G. 9.240.