La industria aceitera procesó unas 382.000 toneladas de soja durante julio, el segundo mayor volumen de molienda registrado en la historia del país. La cifra quedó apenas por debajo del récord de más de 385.000 toneladas alcanzado en marzo de 2017, según datos de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).

El resultado de julio también elevó el acumulado del año a 2.234.720 toneladas entre enero y julio, unas 252.000 toneladas más que en el mismo periodo de 2025. El volumen representa un crecimiento interanual del 12,7% y marca el mayor nivel de molienda para los primeros siete meses del año desde 2018, cuando se habían procesado aproximadamente 2,25 millones de toneladas.

El mayor procesamiento representa más actividad para la industria y también genera movimiento en otros sectores de la cadena. El aumento de la molienda incrementa la disponibilidad de aceite, harina y cascarilla, productos utilizados por la ganadería, la industria alimentaria y la producción de biocombustibles, además de generar demanda para proveedores de bienes y servicios.

El dato muestra una recuperación importante de la capacidad de procesamiento de soja en Paraguay y fortalece el papel de la industria aceitera dentro de la cadena agroindustrial. Para sostener este ritmo, la Cappro plantea la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad del sector y aprovechar el mayor volumen de materia prima que ingresa a las plantas.