La Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) advirtieron que la disponibilidad de energía será uno de los principales desafíos para sostener las inversiones y el crecimiento industrial del país. Los gremios reclamaron mayor previsibilidad y rapidez en la definición de la política energética, tras el cambio de autoridades en la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
El sector empresarial sostiene que Paraguay se acerca al límite de su demanda máxima de potencia, que podría alcanzarse entre 2030 y 2031 si no se ejecutan nuevas inversiones en generación e infraestructura eléctrica. A su criterio, garantizar el abastecimiento de energía es una condición necesaria para atraer industrias y concretar proyectos de gran escala.
Los gremios también consideran necesario avanzar hacia un marco regulatorio estable que otorgue previsibilidad a las inversiones. Afirman que las empresas necesitan reglas claras sobre la disponibilidad de energía y la política tarifaria antes de decidir la instalación de nuevas plantas o ampliar su capacidad de producción.
El planteamiento coincide con la meta del Gobierno de duplicar el tamaño de la economía en la próxima década mediante el plan Paraguay 2X. Para el sector privado, ese objetivo dependerá en gran medida de la capacidad del sistema eléctrico para responder al crecimiento de la demanda y acompañar el proceso de industrialización.
En ese contexto, los representantes empresariales descartaron haber influido en la salida del anterior presidente de la ANDE y señalaron que la prioridad pasa por acelerar las decisiones que permitan garantizar el suministro energético para los próximos años.