El exgobernador de Central Hugo Javier González continúa internado en terapia intensiva del Hospital Nacional de Itauguá, intubado y sedado, luego de que los médicos detectaran un cuadro de meningitis asociado al traumatismo craneal que sufrió. El director médico del hospital, José Espínola, explicó que la infección apareció luego de que la fractura del cráneo generara una comunicación con la zona de los senos paranasales, donde también había secreciones.
Los médicos consideran que se trata de una complicación que puede ser controlada y ya iniciaron un tratamiento con antibióticos. La bacteria fue identificada mediante una prueba PCR y corresponde al neumococo, según explicó Espínola, quien señaló que el diagnóstico pudo precisarse luego de la colocación del catéter de derivación externa. El paciente no presentó fiebre durante su internación y sus signos vitales permanecen estables, con bajos requerimientos del respirador y sin necesidad de drogas para sostener la presión arterial.
La aparición de la meningitis también modifica el tiempo previsto de sedación. El protocolo inicial establecía un mínimo de 48 horas de coma inducido, pero los médicos resolvieron prolongar este periodo mientras controlan la infección y la evolución neurológica. Espínola indicó que el tratamiento antibiótico podría extenderse entre cinco y siete días y que, una vez controlado el cuadro infeccioso, se podría realizar una intervención para sellar la zona del cráneo que presenta la comunicación.
El posible accidente cerebrovascular tampoco quedó completamente descartado. Hugo Javier presenta sangrados en distintas zonas del cerebro, incluido uno próximo al tronco encefálico, por lo que los médicos todavía analizan si sufrió un ACV antes de la caída o si las lesiones fueron consecuencia del traumatismo. Una vez que su estado se estabilice, el equipo médico prevé realizar una resonancia para determinar si existe una comunicación entre las fosas nasales y la cavidad craneal.
Dentro de los aspectos favorables, los médicos señalaron que Hugo Javier mantiene reflejos pupilares y tusígenos, además de algunos movimientos espontáneos, lo que indica que esas funciones neurológicas permanecen conservadas. Por ahora continúa bajo sedación, aunque el equipo espera evaluar la posibilidad de retirarla entre este miércoles y jueves, dependiendo de cómo evolucione el cuadro infeccioso y neurológico.