Un juez archivó la denuncia presentada contra el director paraguayo de Itaipú, Justo Zacarías Irún, en relación con la cuestionada compra de pupitres escolares provenientes de China. La causa había generado fuertes cuestionamientos por el monto de la adquisición y por las condiciones establecidas durante el proceso de contratación.

La compra fue adjudicada a la empresa Kamamya SA por un monto superior a USD 32 millones. Itaipú adquirió alrededor de 320.000 conjuntos de mesas y sillas destinados a instituciones educativas públicas, con un costo aproximado de USD 105 por unidad. La operación generó críticas debido a que registros de importación señalaban valores considerablemente inferiores para los mismos productos.

El proceso también fue cuestionado por representantes de la industria nacional, quienes señalaron que las especificaciones técnicas del llamado dificultaban la participación de fabricantes paraguayos. Entre los requisitos figuraban materiales y características que, según los industriales, favorecían la importación de mobiliario desde China.

La denuncia contra Zacarías formaba parte de los cuestionamientos que surgieron alrededor de la administración de Itaipú y de la adjudicación a Kamamya. Los denunciantes habían señalado un supuesto sobreprecio en la operación y cuestionado las condiciones bajo las cuales se desarrolló la licitación.

Con la decisión judicial, la denuncia contra Zacarías queda archivada en esta instancia. Sin embargo, el caso de los pupitres chinos continúa generando debate público por el costo de la adquisición, la participación de empresas nacionales y las condiciones utilizadas para definir la compra.