El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, afirmó que las primeras evidencias recolectadas tras el ataque contra un puesto policial en la colonia Naranjito, distrito de Ybyrarobaná, apuntan a una presunta alianza entre el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y organizaciones vinculadas al narcotráfico. La hipótesis surge a partir de pericias balísticas realizadas sobre las municiones halladas en la escena del atentado.
Según explicó, uno de los cartuchos calibre 5,56 recuperados fue asociado a un arma utilizada en el ataque a una comisaría ocurrido en mayo de 2025 en Ybyrarobana’i, atribuido al EPP. Además, otro cartucho, de calibre 7,62, coincide con un arma empleada en un hecho registrado en 2020 en la zona de Laurel, Canindeyú, que fue vinculado a una organización dedicada al tráfico de marihuana.
Para el titular de Defensa, estos elementos fortalecen la hipótesis de que el grupo armado mantiene actualmente vínculos operativos con estructuras del narcotráfico. González sostuvo que el EPP perdió la capacidad de actuar de manera independiente y que esa situación lo habría llevado a buscar apoyo de organizaciones criminales para continuar operando.
El ministro consideró que esa eventual alianza no reduce el nivel de peligrosidad del grupo, aunque sí podría facilitar las tareas de inteligencia al ampliar la cantidad de elementos disponibles para identificar y localizar a sus integrantes. No obstante, evitó brindar detalles sobre los procedimientos que actualmente se desarrollan en Canindeyú por motivos de seguridad.
Tras el atentado, el Gobierno anunció el refuerzo de la presencia policial y militar en el departamento, además de una reorganización de la infraestructura de seguridad en la zona. Entre las medidas previstas se encuentra la concentración de efectivos en comisarías con mejores condiciones operativas y la demolición de puestos considerados precarios, como el que fue atacado por el grupo armado.