El Banco Central del Paraguay (BCP) salió a desmentir las versiones difundidas en redes sociales sobre una supuesta intervención del sistema financiero, luego de la circulación de informaciones vinculadas al informe solicitado por el Congreso Nacional sobre distintas entidades financieras, entre ellas Ueno Bank.

A través de un comunicado, la banca matriz afirmó que las versiones sobre una eventual intervención son “totalmente falsas” y ratificó que el sistema financiero nacional mantiene adecuados niveles de solvencia y liquidez y opera con normalidad, al tiempo de señalar que las informaciones relacionadas con las entidades supervisadas son comunicadas por los canales oficiales.

El pronunciamiento se produjo en medio de la atención generada por un informe de supervisión del BCP sobre operaciones de Ueno Bank, documento que fue difundido públicamente y que contiene observaciones sobre créditos otorgados a empresas vinculadas y el cumplimiento de determinados límites regulatorios. El Senado había solicitado al BCP información sobre estas operaciones y otros aspectos relacionados con la supervisión de la entidad.

En ese contexto, el presidente de Ueno Bank, Juan Manuel Gustale, afirmó que la entidad no tenía conocimiento del informe de supervisión difundido y sostuvo que tampoco fue notificada formalmente sobre su contenido. Respecto a las observaciones sobre eventuales excedentes de límites operativos, explicó que este tipo de situaciones forman parte del proceso habitual de fiscalización y que pueden ser subsanadas dentro de los plazos establecidos por la normativa.

Gustale aseguró que Ueno Bank cumplió con los requerimientos formulados por la Superintendencia de Bancos y negó que la entidad haya recibido sanciones extraordinarias, un plan de salvataje o un plan de regularización, señalando que tampoco existe una medida cautelar en contra del banco. Según explicó, los requerimientos recibidos forman parte de los controles que el regulador realiza de manera permanente sobre las entidades financieras.

El BCP, por su parte, mantiene que el sistema financiero opera con normalidad y que cuenta con niveles adecuados de solvencia y liquidez, mientras continúa el proceso institucional de respuesta a los pedidos de información formulados por el Congreso. El regulador ya había señalado que sus áreas técnicas y jurídicas se encontraban trabajando en las respuestas, dentro del marco legal y respetando las disposiciones sobre secreto bancario.