La economía paraguaya mantiene perspectivas favorables para la segunda mitad de 2026, luego del buen desempeño registrado durante los primeros meses del año. Las proyecciones apuntan a que la actividad continuará creciendo, apoyada principalmente por el dinamismo de los sectores productivos, el consumo interno y la inversión.

El comportamiento de la economía durante el primer semestre generó expectativas positivas entre los agentes económicos, que consideran que Paraguay todavía cuenta con condiciones para mantener un ritmo de expansión importante. El desempeño de los servicios, el comercio y otras actividades vinculadas al mercado interno aparece entre los factores que sostienen esta perspectiva.

A este escenario se suma el comportamiento de la producción y de las exportaciones, que mantienen un aporte importante a la generación de divisas. La actividad agropecuaria y los sectores vinculados a la industria y al comercio exterior también serán determinantes para el resultado de los próximos meses.

El contexto de estabilidad de precios constituye otro elemento favorable. La inflación se mantiene contenida y permite preservar el poder adquisitivo, mientras que las condiciones macroeconómicas continúan dando previsibilidad a las empresas para sus decisiones de inversión y producción.

Las expectativas para el segundo semestre también estarán condicionadas por la evolución de la demanda interna, el comportamiento de los mercados internacionales y factores climáticos que pueden afectar a sectores relevantes de la economía. Aun con estos riesgos, las perspectivas generales apuntan a una continuidad del crecimiento y a un cierre de año con un desempeño positivo.