El senador Eduardo Nakayama se posicionó en contra de lo que calificó como “ecologismo ideológico” en el debate sobre los médanos del Chaco y cuestionó las posturas que, según sostuvo, priorizan las restricciones ambientales sin considerar las necesidades de desarrollo del país.

El legislador planteó que Paraguay debe encontrar un equilibrio entre la protección de sus recursos naturales y la posibilidad de desarrollar actividades productivas en el territorio. En ese sentido, sostuvo que las políticas ambientales deben considerar también aspectos económicos y sociales antes de establecer limitaciones que puedan afectar el aprovechamiento de determinadas zonas.

La discusión tomó fuerza a partir del debate sobre los médanos del Chaco, un área de particular interés ambiental ubicada en el departamento de Boquerón. Las posiciones enfrentadas giran en torno a la necesidad de preservar el ecosistema y, al mismo tiempo, definir qué tipo de actividades pueden desarrollarse en la zona bajo criterios de sostenibilidad.

Nakayama cuestionó que la defensa del ambiente se convierta en un argumento para impedir cualquier intervención humana y planteó la necesidad de analizar cada caso con criterios técnicos. Su postura se suma al debate político sobre el manejo de áreas naturales y el alcance que deben tener las medidas de protección ambiental.

El planteamiento también abre una discusión sobre cómo compatibilizar la conservación del patrimonio natural con las oportunidades de desarrollo del Chaco, una región que en los últimos años ganó importancia por su crecimiento productivo, ganadero y de infraestructura.