El juicio oral y público contra el exsenador Hernán Rivas comenzó con la presentación de elementos relacionados con el supuesto título de abogado de contenido falso que utilizó para acreditar su formación profesional. La Fiscalía sostiene que Rivas produjo y utilizó documentación irregular para obtener el título expedido por la Universidad Sudamericana.
Entre los documentos analizados figura un certificado de estudios que presenta inconsistencias en varias materias y semestres. En distintos registros aparecen diferencias entre las calificaciones expresadas en números y las escritas en letras, con términos como “Onco”, “Custro” y “Einco”. También aparecen materias con denominaciones llamativas, entre ellas “Metroiologia” Científica.
Las inconsistencias se observan en distintos tramos de la carrera. En el noveno semestre, por ejemplo, Derecho Procesal Civil figura con una calificación de 4 acompañada por la palabra “Custro”, mientras que Filosofía del Derecho registra un 3 y la expresión “Onco”. En el décimo semestre aparecen nuevas diferencias entre las notas numéricas y sus equivalentes escritos.
El proceso también comenzó a incorporar testimonios de personas vinculadas a la Universidad Sudamericana. Uno de los primeros en declarar fue el exdecano de la institución, quien afirmó ante el tribunal que firmó el título de Rivas dentro de su vehículo y que nunca lo vio cursar clases ni rendir exámenes en la universidad.
El juicio deberá determinar ahora si las irregularidades detectadas en los documentos corresponden a una falsificación y, principalmente, cuál fue la participación de Rivas en la obtención y utilización del título cuestionado. La acusación adquiere especial relevancia porque ese documento le permitió ejercer como abogado y posteriormente ocupar cargos públicos, entre ellos la presidencia del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.