El Gobierno sostiene que el reciente ataque contra un puesto policial en Naranjito, Canindeyú, fue ejecutado por una nueva estructura del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), integrada por jóvenes que habrían asumido el control de la organización tras la caída de sus principales líderes.
Según el ministro del Interior, Enrique Riera, el grupo estaría encabezado por Ernesto Daniel «Osvaldito» Villalba Meza, de 21 años, hijo de Osvaldo Villalba y Magna Meza.
De acuerdo con los informes de inteligencia manejados por las autoridades, esta nueva célula estaría conformada por entre 20 y 30 integrantes y se habría trasladado desde el norte del país hacia el departamento de Canindeyú.
Para los organismos de seguridad, el ataque que dejó tres fallecidos representó el «bautismo de fuego» de esta nueva generación del grupo armado, que habría sido ideologizada desde la infancia.
Riera explicó que la reorganización del EPP comenzó tras la muerte de Osvaldo Villalba, abatido por la Fuerza de Tarea Conjunta en octubre de 2022, y la posterior captura o fallecimiento de otros integrantes históricos de la organización.
Los nuevos miembros operan en zonas boscosas y áreas donde existen cultivos ilícitos, aprovechando la vegetación y la cercanía con reservas naturales para dificultar los operativos de las fuerzas de seguridad.
Ante este escenario, el Ministerio del Interior anunció que se reforzarán las tareas de inteligencia y se evaluará la reubicación de puestos policiales, además de incrementar la presencia de efectivos en las zonas consideradas de mayor riesgo, especialmente en Canindeyú, donde las autoridades sostienen que el grupo busca consolidar una nueva base de operaciones.