Los técnicos de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá descartaron que el río Paraná registre un pico importante de crecida hacia finales de septiembre, aunque advirtieron que la influencia de El Niño podría sentirse con mayor intensidad a partir de octubre. El cauce viene registrando niveles inferiores a los valores normales durante los últimos meses, por lo que los recientes aumentos generan una variación más visible en zonas como Ayolas.
Según explicó el técnico de la CHY Eduardo Dose, el repunte actual responde principalmente a las lluvias registradas en la cuenca del río Iguazú y en la zona alta del río Paraná, aguas arriba de Itaipú. La activación del vertedero de la represa, además, responde a la programación operativa y a la demanda de energía, mientras el volumen total de agua liberado se mantiene dentro de un proceso controlado, por lo que se espera que el nivel alcance un pico temporal y luego comience a bajar hacia el fin de semana.
En el puerto de Ayolas, el río se mantiene entre 3,10 y 3,40 metros, mientras la cota normal es de 1,80 metros. Estos niveles todavía se encuentran a más de un metro del punto considerado de inundabilidad, ya que la alerta comienza en 4,20 metros y el desborde de las zonas bajas de la ciudad se ubica en torno a los 4,50 metros.
Aunque los modelos actuales no muestran un escenario de gran crecida para lo que resta de septiembre, las previsiones climáticas apuntan a un periodo más lluvioso entre octubre y diciembre, cuando se espera el mayor impacto de El Niño. Ante este escenario, el área de Hidrología continuará con un seguimiento diario y una proyección de 15 días para detectar posibles cambios y emitir los avisos correspondientes a la población ribereña.