La Policía de Bolivia realizó durante la noche del miércoles y la madrugada de este jueves un operativo en distintas ciudades del país que derivó en la detención de autoridades, fiscales y exfuncionarios. Entre los aprehendidos se encuentran el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, y el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos.
Ambos fueron interceptados en el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz. Las detenciones se produjeron después de la difusión de un nuevo video y un audio atribuidos al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
En el material difundido, Marset menciona a Mariaca y afirma que era su amigo. Según la información publicada por medios bolivianos, sus declaraciones volvieron a poner bajo atención los vínculos que el narcotraficante aseguró mantener con autoridades del país.
Un funcionario del Ministerio Público denunció posteriormente la supuesta aprehensión irregular del fiscal general y habló de un “secuestro”. Señaló que Mariaca había viajado a Santa Cruz para cumplir actividades de su agenda institucional y que, en ese momento, se desconocían las razones de su detención.
Durante la misma jornada también se reportaron allanamientos en instalaciones de la Fiscalía General del Estado en Sucre. En imágenes difundidas por medios locales se observó la presencia de agentes con el rostro cubierto y chalecos del Centro Especial de Investigación Policial.
Las detenciones se producen pocos días después de que Estados Unidos anunciara la revocación de visas a varios altos funcionarios y exfuncionarios de Bolivia, Colombia y Perú, a quienes acusó de corrupción y de afectar instituciones democráticas. Entre los bolivianos incluidos en esa medida figuran Mariaca y Zeballos.
El Gobierno boliviano calificó de graves las acusaciones estadounidenses y solicitó información para realizar las investigaciones correspondientes dentro del país. Mariaca, por su parte, rechazó los señalamientos y relacionó la medida con investigaciones impulsadas por el Ministerio Público.
El Legislativo boliviano tiene previsto analizar el próximo lunes la información remitida por Estados Unidos y la posibilidad de conformar una comisión para investigar las acusaciones contra los funcionarios mencionados.