La crecida del río Paraná y las intensas lluvias mantienen en emergencia a comunidades de varios departamentos del país. La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) estima que alrededor de 5.000 familias fueron afectadas por las inundaciones, principalmente en Alto Paraná, Itapúa, Misiones y Ñeembucú.
Según el ministro de la SEN, Arsenio Zárate, unas 1.300 familias se encuentran en albergues temporales, viviendas provisorias y tinglados, mientras que otras 2.100 se trasladaron a casas de familiares o vecinos. Además, cerca de 950 familias permanecen en sus comunidades con dificultades para movilizarse debido al avance del agua.
La situación afecta especialmente a las poblaciones ribereñas y a comunidades que quedaron aisladas por el desborde del río y sus afluentes. En Cerrito y Mayor Martínez, en el departamento de Ñeembucú, los equipos de emergencia priorizan la entrega de alimentos y otros insumos básicos.
El Gobierno informó que se completó cerca del 80% de la distribución de ayuda alimentaria y kits de emergencia en municipios vulnerables, con el objetivo de alcanzar la cobertura total. Las autoridades también mantienen el monitoreo de los niveles del río ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
Aunque en los últimos días se registraron descensos temporales del caudal, la emergencia continúa debido a la saturación de los suelos y a los pronósticos de lluvias en Paraguay y en la cuenca alta del Paraná, en territorio brasileño.
El ministro advirtió que el escenario climático podría prolongarse durante los próximos meses, incluso hasta marzo de 2027, por lo que el Gobierno prepara medidas para responder a nuevas inundaciones y ampliar la asistencia a las familias afectadas.