Las autoridades de Brasil investigan una presunta red de financiamiento al terrorismo con posibles conexiones entre organizaciones criminales que operan en la Triple Frontera y la organización extremista Al Qaeda.
La pesquisa forma parte de una causa por lavado de dinero que habría movilizado más de 100 millones de reales provenientes, principalmente, del narcotráfico y del comercio de productos falsificados.
La investigación derivó en la operación denominada «Hawala», mediante la cual se ejecutaron 10 órdenes de captura y 37 allanamientos en los estados de Río de Janeiro, São Paulo, Minas Gerais y Paraná, incluyendo la ciudad de Foz de Iguazú, fronteriza con Ciudad del Este. Hasta el momento fueron detenidas diez personas.
De acuerdo con los investigadores, durante el seguimiento de las operaciones financieras se detectó una posible vinculación con un integrante de una estructura dedicada al financiamiento de Al Qaeda. Las autoridades aclararon que esa conexión forma parte de la investigación en curso y continúa siendo objeto de análisis.
La Policía Civil brasileña también sostiene que la organización prestaba servicios financieros a grupos criminales como el Terceiro Comando Puro (TCP), además de ocultar recursos vinculados al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC), dos de las principales organizaciones delictivas del país.
En Foz de Iguazú se concretó una orden de captura y cinco allanamientos para la incautación de evidencias. Las autoridades buscan determinar el alcance de la red y establecer si existieron operaciones destinadas a canalizar recursos desde el crimen organizado hacia estructuras vinculadas al terrorismo internacional.