La intendenta electa de Asunción, Soledad Núñez, estima que la Municipalidad podría incrementar hasta un 40% sus ingresos mediante la recuperación de recursos que, según un diagnóstico preliminar de su equipo económico, se estarían desviando a través de cobros irregulares y cajas paralelas. La proyección oscila entre US$ 60 millones y US$ 70 millones, aunque las cifras deberán ser verificadas durante el proceso de transición y una vez que asuma el cargo, previsto para el 3 de noviembre.
Núñez explicó que la comuna maneja un presupuesto anual aproximado de US$ 180 millones, mientras que su deuda acumulada ronda los US$ 200 millones. Ante este escenario, anunció la creación de una unidad encargada de identificar los mecanismos de desvío de recursos y recuperar el dinero de los contribuyentes. También prevé implementar un tablero público para informar sobre los controles realizados y los montos recuperados.
Entre las presuntas irregularidades identificadas, mencionó cobros vinculados al impuesto inmobiliario, multas de tránsito y cánones pagados por permisionarios de mercados y espacios públicos. Como ejemplo, señaló un supuesto esquema en el que intermediarios ofrecían eliminar una deuda de G. 30 millones a cambio del pago de G. 10 millones por fuera del sistema municipal, sin que el dinero ingresara a las cuentas oficiales de la institución.
El diagnóstico preliminar también expone una fuerte presión de los gastos corrientes sobre las finanzas municipales. Según las estimaciones presentadas por Núñez, el 93% de los ingresos se destina al funcionamiento de la institución, incluidos salarios y otros compromisos financieros. Apenas el 7% se orientaría a inversiones, mientras que solo el 3% correspondería a obras y desarrollo urbano, como bacheo, plazas y desagües pluviales.
En cuanto a la masa salarial, la futura intendenta calcula que los sueldos representan entre el 55% y el 60% de los ingresos municipales, aunque aclaró que este porcentaje todavía debe ser confirmado mediante una revisión de la contabilidad. También cuestionó el uso de recursos provenientes de bonos para cubrir gastos corrientes, al señalar que algunas emisiones tenían destinos específicos, como obras de desagüe pluvial o el pago de deudas.
La situación financiera también genera interrogantes sobre la disponibilidad de fondos para cumplir con los salarios y aguinaldos de fin de año. Aunque Núñez recibió información preliminar que apunta a la existencia de recursos suficientes, indicó que aún necesita acceder a la documentación para confirmar esa situación.
La futura administración municipal también revisará la estructura de funcionarios y las modalidades de contratación. La estimación inicial de su equipo sitúa en alrededor de 9.000 el total de funcionarios de la Municipalidad y la Junta Municipal, mientras que aproximadamente la mitad del personal tendría nombramiento y el resto estaría bajo otras modalidades laborales. Estos datos también deberán ser verificados.