Petróleos Paraguayos (Petropar) podría aplicar un nuevo aumento en el precio del diésel, mientras que las naftas se mantendrían sin cambios, según adelantó el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez. La decisión dependerá de la evolución de los costos internacionales y de las próximas compras de combustibles que deba realizar la petrolera estatal.

La presión sobre los precios se explica por el encarecimiento de los derivados del petróleo en el mercado internacional, en medio del conflicto en Medio Oriente. El aumento de los costos de reposición dificulta que Petropar sostenga sus tarifas actuales, pese a que la empresa busca postergar nuevos ajustes para reducir el impacto sobre los consumidores.

El diésel es el producto que enfrenta mayor presión. Según declaraciones recientes del presidente de Petropar, William Wilka, la cotización internacional de este combustible aumentó con fuerza desde el inicio del conflicto y se mantiene en niveles elevados. La estatal ya había advertido que sostener los precios durante octubre sería cada vez más difícil.

Actualmente, Petropar vende el diésel Porã a G. 8.785 por litro y el diésel Mbarete a G. 10.795. En cuanto a las naftas, la Kape 88 cuesta G. 6.990, la Oikoite 93 se comercializa a G. 7.490 y la Aratiri 97 tiene un precio de G. 8.990 por litro. Estos valores rigen desde los últimos ajustes aplicados en septiembre.

La estatal había aumentado G. 495 por litro los dos tipos de diésel y G. 150 la nafta de 97 octanos. Las naftas de 88 y 93 octanos quedaron sin variaciones en esa ocasión.

El margen para mantener los precios depende, en parte, de las existencias compradas anteriormente a valores más bajos. Ese efecto permite amortiguar temporalmente las subas internacionales, pero pierde fuerza a medida que Petropar debe reponer sus inventarios a costos más elevados.