El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó por primera vez el Índice de Pobreza Multidimensional a nivel distrital, un indicador que permite medir las carencias que enfrenta la población, más allá del nivel de ingresos. El Chaco es la zona con mayor incidencia de pobreza y Central, en general, tiene los niveles más bajos.

El relevamiento refleja fuertes diferencias entre los municipios del país y muestra que, mientras algunas ciudades registran niveles mínimos de privaciones, otras todavía enfrentan serias dificultades para acceder a servicios básicos, educación, empleo y viviendas en condiciones adecuadas.

A diferencia de la medición tradicional de pobreza, este indicador incorpora aspectos relacionados con la calidad de vida de los hogares. Para elaborar el índice se analizaron dimensiones como acceso a agua potable, electricidad, saneamiento, escolaridad, seguridad social, empleo, calidad de la vivienda y condiciones del entorno. El objetivo es identificar las privaciones que afectan de manera simultánea a las familias y orientar con mayor precisión las políticas públicas.

Los datos muestran que las mayores carencias se concentran principalmente en la Región Occidental. Puerto Pinasco registró el índice más alto del país con 82,2%, seguido por Teniente Esteban Martínez (78,3%), Teniente Primero Manuel Irala Fernández (75,3%), General José María Bruguez (69,8%) y Mariscal José Félix Estigarribia (64%), todos ubicados en el departamento de Presidente Hayes. También aparecen entre los distritos con mayores niveles de pobreza multidimensional Boquerón (59,6%) y Bahía Negra (59%), además de Itacuá, en Concepción (61,2%), Alto Verá, en Itapúa (60,2%), y Cerro Corá, en Amambay (55,2%).

El estudio también deja en evidencia el contraste con el área metropolitana y otras ciudades más desarrolladas del país. Fernando de la Mora encabeza la lista de los distritos con menor pobreza multidimensional, con un índice de apenas 0,9%. Le siguen Lambaré (1,3%), Villa Elisa (1,6%), San Lorenzo (2%), Asunción (2,5%) y Ñemby (2,7%), donde las condiciones de acceso a servicios e infraestructura muestran una realidad muy distinta.

La publicación de este índice ofrece una radiografía más amplia sobre las condiciones de vida de la población paraguaya. Mientras la medición por ingresos puede mostrar mejoras en determinados indicadores económicos, la pobreza multidimensional evidencia que todavía existen amplias zonas del país donde persisten limitaciones en aspectos básicos para el desarrollo de las personas, especialmente en materia de infraestructura, educación y acceso a servicios públicos.

Con estos datos, el INE incorpora una nueva herramienta para medir las desigualdades entre los 263 distritos del país. El mapa permite identificar con mayor precisión las zonas con mayores necesidades y plantea el desafío de orientar las inversiones públicas hacia los territorios que acumulan más privaciones, donde el crecimiento económico aún no logró traducirse en mejores condiciones de vida para gran parte de la población.