El economista y exministro de Hacienda Manuel Ferreira advirtió que la crisis generada por las operaciones vinculadas a Ueno Bank podría afectar la credibilidad del Banco Central del Paraguay (BCP) y poner en riesgo el grado de inversión del país. Señaló que la forma en que las autoridades resuelvan el caso será determinante para la confianza de los mercados internacionales y la imagen institucional de Paraguay.

Ferreira sostuvo que, si el conflicto se resuelve mediante procedimientos técnicos y conforme a las normas internacionales, el país podría salir fortalecido. Sin embargo, alertó que una gestión inadecuada podría debilitar la confianza en el organismo encargado de supervisar el sistema financiero y generar consecuencias para la calificación crediticia.

El exministro también advirtió sobre la exposición de los recursos públicos depositados en el sistema bancario. Según detalló, el Estado mantiene alrededor de USD 900 millones en entidades financieras, de los cuales USD 360 millones corresponden al Instituto de Previsión Social (IPS). Un eventual perjuicio sobre esos fondos podría trasladar el impacto de la crisis bancaria a las finanzas públicas.

Las declaraciones se producen en medio de los cuestionamientos al BCP por su actuación en el caso y de los pedidos de cambios en su directorio. El senador Rafael Filizzola presentó un proyecto para instar al Poder Ejecutivo a promover la remoción de sus integrantes, ante presuntas fallas en las tareas de control y supervisión del sistema financiero.

Ferreira consideró que el desenlace del caso será clave para determinar si Paraguay logra preservar la confianza en sus instituciones financieras o si enfrenta un deterioro de su reputación ante los mercados.