Los camioneros no descartan extender a nivel nacional la medida de fuerza que iniciaron en Alto Paraná para exigir un reajuste en las tarifas de los fletes, ante el encarecimiento del combustible y el aumento de los costos operativos.

Más de 1.000 camiones se encuentran adheridos a la protesta, que por el momento se desarrolla bajo la modalidad de brazos caídos, sin cierre de rutas.

La movilización comenzó en la zona del kilómetro 28 de Minga Guazú, donde transportistas que habitualmente trasladan granos, aceite vegetal y harina de soja decidieron detener sus actividades para reclamar mejores condiciones a las empresas que contratan sus servicios.

La medida también se replica en Capiibary, departamento de San Pedro, mientras el gremio advierte que podría avanzar hacia un paro nacional si no obtiene respuestas.

El presidente de la Federación de Transportistas Autónomos del Paraguay, Roberto Almirón, señaló que el combustible registró seis aumentos en lo que va del año, con un incremento acumulado de G. 3.035 por litro en el diésel común de Petropar y de hasta G. 3.240 en los emblemas privados.

Según explicó, los transportistas ya no pueden absorber estos incrementos porque las tarifas de los fletes permanecen prácticamente sin variaciones.

Ante esta situación, el sector reclama un reajuste del 30% en el precio del transporte de cargas, con el objetivo de elevar la tarifa de G. 130 a G. 161 por kilogramo transportado en trayectos de media y larga distancia.

Los camioneros sostienen que el aumento es necesario para cubrir los gastos de combustible y mantener la rentabilidad de la actividad.